PSICOLOGÍA DEL CONSUMO

España y el consumidor ‘de postureo’

  • 21 de Ago, 2017

Albert Vinyals, experto en psicología del consumo, nos desvela algunos factores a tener en cuenta respecto a la relación que en la actualidad se da con el consumo en España, después de que estallara la crisis, y con el auge de Internet.

Internet ha cambiado nuestras vidas, y por ende también nuestra manera de relacionarnos. Y, con tanto que el consumo es una manera que tenemos de relacionarnos y de comunicarnos, aparte de sobrevivir; la influencia es directa. Dicha información se desprende de las valoraciones que arroja Albert Vinyals, experto e investigador procedente del ámbito de la psicología del consumo, el cual destaca, en este nueva era de cambio tecnológico, “la identidad digital que nos hemos creado, ya sea con redes sociales como Facebook, que se traduce en consumir con imagen pública”.

En este contexto, adquiere importancia el Turbo-Consumidor, término que el experto utiliza para hacer referencia al consumidor que existía previo a la crisis, y que aún en España se conserva. Un consumidor que con el consumo construye su identidad, haciendo que “logos, marcas, y cosas visibles sean las que demuestran quién eres. En principio, con la crisis económica, este tipo de consumidor bajó; pero en realidad ha sido cuestión de adaptarse”, según detalla Vinyals.

A pesar de compartir tendencias con otros mercados internacionales, la relación que como seres humanos tenemos con el consumo viene muy relacionada con los valores de la gente, del país: “A nivel europeo, hay países donde, por ejemplo, el medio ambiente es un tema importante, y por ello abunda un consumo más responsable, que se aleja de este turbo-consumidor. Mientras, hay países menos relacionados con ello, donde abunda más el otro consumo, como es el caso de España”, señala el experto. De hecho, añade, “en comparación al resto de Europa, España es un gran país para las grandes marcas”.

“Un país más gregario”
Para Albert Vinyals, España, a nivel de consumo, se trata de un país muy gregario. “Nos importa mucho la imagen pública, lo que dice ‘el otro’, algo típico de los países católicos”. La industria de la moda o del diseño, según ejemplifica el experto, está en Francia, Italia y España: países católicos donde la imagen exterior ha sido muy importante. Por lo tanto, “es normal que se dé un consumo muy distinto a otros países, por ejemplo, protestantes, donde lo importante era el trabajo, y se definía la identidad en base a lo que te esforzabas y trabajabas”.

“Si te das una vuelta por Oslo, seguramente te encontrarás a poca gente joven con un logo gigante en la camiseta”, dice Albert. Una realidad que en nuestro país, se diferencia: España es el país donde más ha crecido Apple después de Alemania, el país donde más Audis se vendían antes de la crisis; y el país en el que hay más tiendas de Nespresso. Todo este consumo Vinyals lo acaba definiendo como ‘de postureo’, por la imagen que se quiere mostrar hacia fuera.

Los nuevos padres
Así, de la misma forma en que queremos dar una muy buena imagen en nuestras redes sociales, y cuidarnos, con la importancia que le damos a lo que opinan los demás, cuando somos padres también queremos –o mucha gente quiere- hacer que los hijos también sean “los mejores” y tengan “lo mejor”. En este sentido, el niño se apunta a inglés, y a otras extraescolares. Así que los nuevos padres también le darán un cambio a su manera de relacionarse con las marcas. En este sentido, según Albert, en el sector juguetero podemos ver también tendencias claras: “si el juguete tiene un valor añadido, será mejor”. Algo que el experto asegura que podemos notar en todos los sectores: “si un yogurt, aparte de alimentarme, es sano y aporta ese ‘no sé qué’, también en el del juguete se persigue esta funcionalidad, por ejemplo”.

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