Una educación basada en la igualdad de género

Un juego y entorno libres de estereotipos para el desarrollo de los niños

  • 05 de Mar, 2018

Diferentes estudios demuestran que las imágenes de juegos y juguetes estereotipados influyen significativamente en la vida de los niños y niñas. 

Hace unas semanas, el Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC) alertaba que los anuncios infantiles que perpetúan estereotipos de género habían aumentado hasta un 34,7% en la campaña de Navidad 2017-2018, -dos puntos por encima del 32,7% del año anterior-, una tendencia que afecta sobre todo a las niñas. 

Según el CAC, la figura de las niñas era el perfil más estereotipado. En general, protagonizan roles como la maternidad y también imperaban en los juguetes que fomentan acciones como pintarse las uñas, teñirse el pelo, aplicar tatuajes cosméticos, etc., lo cual, según la organización, fomenta a que, desde pequeñas, se preocupen por su aspecto físico.

Estas imágenes de juegos y juguetes estereotipados influyen significativamente en la vida de los niños y niñas, pudiendo ser un factor detonante para originar comportamientos sexistas. Lo argumenta la Universidad de Kent, en el Reino Unido, a través  de un experimento en el que un grupo de niños británicos de cuatro a siete años de edad tenían que adjudicar un género –masculino y femenino- a un determinado número de juguetes, después de ver escenas y mensajes estereotipados. El resultado: el grupo que no vio estas imágenes y mensajes eligieron de forma mucho más flexible, mientras que las respuestas de los que sí que absorbieron estos estereotipos se vieron mucho más influenciadas.

Un juego y entorno libres de estereotipos
El estudio destaca la importancia de no relacionar el género con determinados comportamientos, los cuales pueden llegar a la violencia
Este estudio demuestra, sin lugar a dudas, que es importante que los padres garanticen un juego libre de estereotipos de género en su infancia. Los niños absorben y aprenden lo que ven o escuchan por lo que se convierten en figuras muy vulnerables a la publicidad. Sin embargo, también es importante que su entorno –padres, familia y escuela- transmitan valores igualitarios, sin caer en comentarios y prejuicios sexistas.

En esta línea, un segundo estudio, realizado por la Universidad de Granada, llamado ‘Los chicos héroes y las chicas malas’, analiza el peso de la escuela y la familia en el desarrollo de la identidad de los más pequeños. Y es que, muchas veces, el entorno de los niños reproduce actitudes discriminatorias de forma totalmente inconsciente.

“Sirva como ejemplo, el diferente modo en que el profesorado se dirige a las niñas y a los niños en las escuelas infantiles. A las chicas se les dicen palabras bonitas y piropos, elogiándose que sean buenas, que estén calladas, quietas, tranquilas; en los chicos, por el contrario, se destaca o elogia que sean fuertes, valientes, duros, grandes, inteligentes”, destaca el informe.
 
Los comentarios discriminatorios pueden llegar a fomentar la violencia


Así, destaca la importancia de no relacionar el género con determinados comportamientos, los cuales pueden llegar a la violencia. En esta línea, el estudio revela unos datos alarmantes: “de los 1.237 niños y niñas (entre 11 y 16 años) encuestados sobre el acoso escolar, los más pequeños (11 y 12 años) tenían una valoración positiva del matón de clase, al que le presuponen poder, valentía, fuerza, heroicidad, capacidad de comunicación, etc. Mientras que rechazaban a las víctimas por considerarlas cobardes, pasivas, inseguras, etc.”

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