Cambios en el consumo, también perceptibles para el licensing

¿Cómo se comporta el consumidor de productos licenciados?

  • 13 de Sep, 2018

Los cambios en los hábitos de consumo de las familias también se perciben en el negocio de las licencias. ¿Cómo se compra y cómo puede actuar el profesional?

Los cambios en los hábitos de consumo también se aprecian en un negocio como el de las licencias, en el que la oferta de productos es muy extensa y cada día existen más propiedades compitiendo por ser las favoritas de los niños y niñas. En un contexto marcado por un consumidor que cada vez medita más su compra y por una sobreabundancia de licencias entre las que es complicado destacar, los profesionales que venden productos licenciados nos explican cómo se está comportando el consumidor en los últimos meses.

En esta línea, según profesionales especialistas, el consumidor de este tipo de artículos se ve cada vez más condicionado por el valor de la marca o licencia que por la calidad o diferenciación del producto. Asimismo, las licencias que están de moda en cada momento son las que más valora encontrar el consumidor. Y, en cuanto a la tipología de productos en los que más quiere encontrar su marca o licencia favorita, destacan los productos de vuelta al cole, los complementos y la ropa. 

5 claves para el profesional

Según la revista Emprendedores, especializada en el mundo de la economía y las finanzas, el licensing puede ayudar a recortar los plazos de este proceso, ya que permite incorporar imágenes o marcas ya reconocidas a nuestros productos, convirtiendo artículos que a priori pueden parecer ordinarios en objetos de deseo ante los consumidores. ¿Qué factores ayudan al profesional?

  1. Saber elegir. Es necesario escoger si es mejor apostar por una licencia clásica, que supone un menor riesgo y sus resultados se obtienen a largo plazo, o una licencia ‘oportunista’ –ligada a un evento o personaje de gran impacto pero efímero-, que supone un mayor riesgo pero que permite ver los resultados más rápidamente.
     
  2. Precio asequible. No debemos empeñarnos en intentar conseguir una licencia que se encuentre por encima de nuestro presupuesto, antes que nada ésta debe ser asequible.
     
  3. Atractiva para el consumidor. Debemos escoger la propiedad que mejor se adapte a nuestro público objetivo, no la más prestigiosa o la más conocida.
  4. Local y global. Aunque en el mercado español las propiedades que suelen llegar ya han sido ‘testadas’ en Estados Unidos, hay que ir con cuidado a la hora de escoger, ya que no todas las sociedades tienen las mismas preferencias.
     
  5. Incremento rentable de ventas. Los expertos apuntan que la necesidad de una licencia debe plantearse únicamente si se tiene el objetivo de expandir un producto y se ha descartado que pueda lograrlo por sí mismo.

 

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