Televisión

La influencia de las series de televisión en los niños

  • 22 de Oct, 2018

La televisión bien empleada puede reforzar los hábitos y potenciar valores, siempre que un adulto controle qué ven los niños y durante cuánto tiempo.

Los niños nacen con la televisión, aprenden antes el lenguaje de la imagen que a leer y a escribir. El niño es como una esponja que absorbe todo lo que ve. Por eso los dibujos animados que aparecen en la televisión ejercen una gran influencia sobre los más pequeños.

Recientes estudios demuestran que el promedio de tiempo que los niños españoles -de entre 4 y 12 años- pasan delante de la televisión es de dos horas y media al día. En otros países como EE.UU. la cifra es superior y fluctúa entre las tres y cuatro horas. Si bien no hay un consenso acerca del tiempo que un niño puede ver dibujos animados (o televisión en general) sin que le ocasione perjuicios, lo ideal, según los expertos, es que no rebasara los sesenta minutos diarios.

Hay que tener en cuenta que la tendencia natural de los niños cuando se juntan, no es la de sentarse a ver dibujos en televisión, sino más bien es la de jugar llevando a cabo actividades colaborativas. Lo habitual es que la televisión se disfrute en solitario y que cuando se incorporan uno o más niños, se prescinde de la televisión para iniciar un juego participativo en lugar de compartir pasivamente los dibujos animados como único foco de atención.

Ventajas e inconvenientes
Según los expertos, es muy probable que cuando un niño ve demasiada televisión en casa, le cueste interactuar con sus amigos y presente problemas de aprendizaje, debido a que las horas dedicadas a ver televisión se restan a las de lectura, el estudio o cualquier otra actividad que ejercite la mente y la creatividad. De este modo, los expertos detallan que los dibujos animados predisponen a una pasividad cognitiva que merma la habilidad para concentrarse e incorporar nuevos contenidos al bagaje de conocimiento.

Aun así, no todo es negativo. La televisión puede ser un gran instrumento de enseñanza porque los conceptos entran por la vista, los oídos y las sensaciones. La televisión bien empleada puede reforzar hábitos y potenciar valores. Sólo depende de los padres la elección de los programas adecuados. La televisión tiene inconvenientes pero también efectos beneficiosos como la capacidad para enseñar y adquirir conocimientos, cultura, reforzar valores y ampliar el lenguaje. Para esto es recomendable elegir programas adecuados a la edad, sencillos, cortos, atractivos y entretenidos; y siempre controlar el tiempo de exposición que pasan los niños frente a la televisión.

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