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Pequeños y grandes desafíos del licensing para salvar el planeta

Pequeños y grandes desafíos del licensing para salvar el planeta
  • 31 de Ago, 2020
  • |Angela Biesot - LICENCIAS Actualidad

Hablar de actualidad sin tener en cuenta la creciente demanda de empresas responsables con el medioambiente, así como las acciones que emprenden las compañías también del sector licensing es olvidarnos de una parte crucial de ella.

Nos encontramos en un momento de pleno desafío para erradicar los plásticos, reducir el consumo de energía, las emisiones de Co2, el uso de sustancias nocivas y dañinas para el planeta, evitar el máximo de residuos posibles y tratar de reciclar todo lo posible... A simple vista puede parecer que la industria juguetera, así como la parte de licensing que la acompaña, no es del todo favorable para el medioambiente porque todavía la mayoría de juguetes se fabrican con plástico y, además, se producen miles, más bien millones de ejemplares.

Y es que uno de los factores de la sostenibilidad es la reducción del consumo o, mejor dicho, evitar la sobreproducción y generación de residuos innecesarios. En este sentido las cifras son realmente desmesuradas: se producen 300 millones de toneladas de plástico al año, de los que, presuntamente, 8 van a los océanos y la mitad de estas toneladas son solo para productos de un único uso. Son datos de la ONG Plastic Oceans International (POI). 

Acciones espontáneas para el planeta
Un ejemplo que ilustra muy bien que la sostenibilidad y la industria del entretenimiento pueden ir de la mano y que, más allá del uso de materiales sostenibles, la ecología también se plasma en otras iniciativas, es el caso de Walt Disney, cuyo parque temático Walt Disney World (Orlando, Florida) cuenta con una instalación de energía solar formada por 48.000 paneles fotovoltaicos (que además tiene la forma de la cabeza de Mickey Mouse). Además de que la implantación sirve para reducir el impacto medioambiental, al tratarse de una empresa tan reconocida, es también un gran ejemplo para el resto de compañías. Disney es además de esas empresas que en fechas determinadas emprende acciones solidarias de forma espontánea como fue la del 'Día de la Tierra', fecha en la que organiza actividades centradas en la biodiversidad del planeta.

Otro caso curioso es el de Niantic, la empresa que ha inventado el videojuego de realidad aumentada Pokémon Go y que ha atraído a un número incalculable de fans que salen en busca y captura de Pokémon en todo el mundo. Bien, el año pasado, en el ya mencionado 'Día de la Tierra' (22 abril del 2019) se apostó por atrapar residuos en lugar de Pokémons

Grandes películas para concienciar a pequeños
Encontramos más ejemplos en la industria cinematográfica, que es sin duda una gran aliada de la sostenibilidad y de predicar con el ejemplo. ¿Por qué lo decimos? Porque hay una gran cantidad de películas con un claro mensaje ecologista. Películas como Wall-E (Disney), cuyo protagonista es el único ser que habita la Tierra y que tiene como objetivo limpiar el planeta y hacerlo habitable otra vez. Además de ser una gran lección de la sostenibilidad, es también una reflexión sobre el consumismo. En la misma línea se hallan otros largometrajes de animación como Bikes (CVC Group, 2019), en el que su entrañable protagonista nos muestra los pros de una ciudad saludable y libre de emisiones de gas, entre otras (pequeñas) denuncias; Lorax. En busca de la trúfula perdida (Universal, 2012) y su lección sobre las irresponsabilidades que cometemos los humanos y las consecuencias que tienen en la ecología; Buscando a Nemo (Disney, 2003) en el que vemos la historia de un pez que cae en las redes de un submarinista, entre otras escenas que recuerdan al nefasto impacto de la sobrepesca y los ‘océanos de plástico’ causados por la sobreproducción.

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