Colaboración

Claves de la producción propia para los servicios de streaming y su potencial para el licensing

Claves de la producción propia para los servicios de streaming y su potencial para el licensing
  • 17 de Sep, 2020
  • |Oriol Cortés - LICENCIAS Actualidad

Vincent Sourdeau, vicepresidente de Programming & Production en The Walt Disney Company España, comparte su visión sobre la oportunidad que representan los servicios de streaming para el licensing.

Las OTT -o servicios de streaming de vídeo- han venido para quedarse. En sólo diez años, Netflix ya está presente en unos 160 millones de hogares, Amazon Prime Video, en 130 millones y Disney+ consiguió más de 50 millones de suscriptores a nivel mundial en sus primeros 7 meses desde su lanzamiento. En pocos años, la penetración de los servicios de streaming en nuestro mercado ha sido de un 38 % según la Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación (AIMC). Estas plataformas combinan un gran catálogo de títulos, inmediatez y sencillez en su acceso y utilización (cuando quiera y donde quiera a un precio asequible), y se han convertido en una fuente de entretenimiento muy valorada por los consumidores.

La adopción de las plataformas de streaming ha crecido exponencialmente en estos últimos años gracias a la penetración de la banda ancha en España, su incorporación como herramienta de fidelización por parte de las Telcos, la penetración del smartphone y su presencia en la conversación en las redes sociales. Siendo un producto digital, sus actores han sabido combinar herramientas de marketing digital y tradicional para llegar al mayor número de usuarios posible y convertirse en un producto imprescindible: desde el manejo de los datos de consumo interno para conformar y presentar una oferta a cada usuario, hasta la construcción de un efectivo marketing emocional dirigido a todos los segmentos, gracias al uso del concepto de marketing digital FOMO (Fear of Missing Out). La única manera de poder llegar a ser rentable es un altísimo número de abonados. Y aquí es donde se encuentra la gran batalla: hacer que después de ese primer impulso al darse de alta, continúen como clientes en la plataforma.

Incremento de las producciones propias
Durante bastantes años, la oferta de televisión en España se caracterizaba por la abundancia de programas y series de producción local, mientras que las de producción extranjera se veían desplazadas a canales secundarios o de pago. La crisis económica obligó a las cadenas a adaptar su programación para capear la bajada masiva de la inversión publicitaria y apostaron por programas limitando la costosa y arriesgada producción de series. Teniendo en cuenta el alto valor de las producciones locales para conseguir sus objetivos, las OTT se han lanzado a producir series nacionales para asentar su presencia en nuestro mercado. Hemos pasado de 2 producciones en 2017 a nada menos que 35 producciones españolas encargadas por un servicio de streaming en 2020 (sin contar las producciones de Movistar+), y la penetración ha pasado de menos del 10 % a casi el 40 % en los hogares de nuestro país.

Oportunidad para el licensing
Una vez alcanzada la cobertura suficiente, la relevancia social y una conexión emocional, el siguiente paso es trabajar el potencial para convertirse en una oportunidad de licencias. En el sector de las licencias dirigidas a un público infantil, es muy habitual contar en los comités de desarrollo de contenidos con personal experto en el mundo de gran consumo para aconsejar desde el propio diseño de los personajes o elementos “físicos” de la serie o película y que se tome en cuenta la futura explotación como producto derivado. No se trata de influir en la visión creativa sino en pensar en esa experiencia futura con el producto para la comunidad de fans. En el futuro, se podrá valorar también si se necesita esta aportación de las licencias para financiar las series enfocadas en otros targets que no sea el infantil, sin quitar la posibilidad de empezar a tender este tipo de puentes entre productores españoles y la industria del licensing. El reto para el sector del producto derivado es el de dimensionar el potencial de la comunidad de fans con intención de adquirir y consumir el producto o una experiencia. Esto será clave en el análisis de rentabilidad y decisión de invertir en su desarrollo y producción industrial.

En la era de la TV personalizada, los servicios de streaming ofrecen nuevas formas de construir contenidos relevantes y aspiracionales. Una buena gestión de estas propiedades intelectuales ofrece múltiples oportunidades para el sector de la licencia. Incluyendo, por supuesto, los contenidos de producción local. La buena noticia es que las series españolas han probado su potencial. Para una empresa como Disney, está claro y se está apostando por ello: aportando experiencia en el proceso creativo de propiedades audiovisuales, la relación con la comunidad creativa local, además del manejo de franquicias a nivel de producto derivado para ayudar a los agentes de licensing a profundizar en sus relaciones con los productores españoles y aprovechar estas oportunidades.

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