El equilibrio entre diseño y funcionalidad se destaca como un factor diferencial en el punto de venta. Los productos que logran captar la atención son aquellos que combinan un atractivo visual vinculado a la licencia con una utilidad real en el día a día.
De esta manera, Pol Benedí, head of franchise & narketing de DeAPlaneta Entertainment, explica que “en un lineal cada vez más competitivo, destacan aquellos productos que combinan diseño atractivo -muy ligado a la licencia- con funcionalidad real. La ergonomía, la resistencia de los materiales o la organización interna son elementos cada vez más valorados por las familias. También vemos una apuesta clara por colecciones coherentes y completas, que permiten al consumidor construir un ‘ecosistema’ de producto. A esto se suman iniciativas como exclusividades para determinados retailers o colecciones cápsula, que ayudan a generar diferenciación”. Por su parte, Carolina Melillo, chief consumer products & experience officer de El Reino Infantil, valora que “en el punto de venta, los productos que logran destacar son aquellos que combinan un diseño atractivo, basado en personajes reconocibles, con una funcionalidad clara y tangible. La innovación en formatos, la coherencia estética entre los distintos artículos de una colección y una relación precio-calidad bien definida son factores clave para captar la atención del consumidor”.
Según Andrea Manzanedo, global licensing manager de Magic Box, “en el punto de venta destacan los productos que combinan innovación en diseño, calidad de materiales y funcionalidad. En artículos dirigidos al público infantil, la resistencia, ergonomía y practicidad son factores especialmente valorados, ya que se trata de productos de uso diario. Al mismo tiempo, la creatividad en el diseño y la integración de los personajes dentro del producto resultan fundamentales para generar impacto visual en el lineal y conectar emocionalmente con el público infantil”. Y Ismael García, director de marketing de Dohe, manifiesta que “en el lineal, la innovación en diseño y en tipología de producto, junto con la funcionalidad, están marcando la diferencia”.
La construcción de colecciones completas y coherentes gana protagonismo como estrategia para facilitar la compra y aumentar el ticket medio. La posibilidad de adquirir diferentes categorías de producto bajo una misma licencia refuerza la experiencia del consumidor y aporta consistencia a la oferta. Además, iniciativas como las colecciones cápsula o las exclusividades para determinados retailers se consolidan como herramientas eficaces para generar diferenciación y destacar en el lineal.
Tal y como detalla Rosa Ballester, directora general de Safta, “los atributos que marcan la diferencia están relacionados con el diseño, la funcionalidad y la calidad del producto. Las colecciones atractivas y bien desarrolladas, junto con una buena organización de categorías como mochilas, estuches y papelería, facilitan la compra completa al consumidor. Además, la innovación en los diseños y la adaptación a las tendencias actuales ayudan a destacar y a reforzar el valor de la colección en el punto de venta”. E Isabel Cano, collaborations & licensing de Mr. Wonderful, especifica que “los atributos que están marcando la diferencia en el lineal son la innovación en diseño, la funcionalidad, la exclusividad en retail y las colecciones cápsula, junto con un creciente enfoque en la sostenibilidad de materiales”.
La innovación, tanto en diseño como en tipología de producto, se convierte en un elemento clave para responder a un consumidor cada vez más informado y exigente. La capacidad de ofrecer propuestas novedosas, adaptadas a las tendencias y con un valor añadido claro, resulta fundamental para captar la atención en el punto de venta. Así, Pilar Fernández-Vega, directora de El Ocho Licencias y Promociones, explica que “todos estos atributos (innovación en diseño, sostenibilidad, funcionalidad, exclusividad en el retail o colecciones cápsulas) están marcando la diferencia en el lineal y condicionan la elección del consumidor. Actualmente, el consumidor está más informado y tiene mayor facilidad para analizar en profundidad los productos, comparando aspectos como calidad, precio, diseño o materiales. Esto hace que la decisión de compra sea más exigente y meditada”.
Según Cecilia Corcuera, senior category manager Fashion & Living Iberia de Universal Consumer Products, “los atributos que están marcando la diferencia en el lineal se basan principalmente en una clara apuesta por la innovación y la diferenciación de producto. Otro eje relevante es el desarrollo de propuestas exclusivas por canal, que aportan un componente de novedad que incrementa el atractivo y la rotación en tienda”. Por su parte, Mónica Ynzenga, directora comercial de Arditex, manifiesta que “desde nuestro punto de vista, la funcionalidad es uno de los atributos que está ganando mayor relevancia en el lineal, en un contexto en el que la decisión de compra del consumidor final es cada vez más racional. No obstante, el diseño continúa siendo un elemento clave, especialmente teniendo en cuenta que los niños se muestran cada vez más exigentes, incluso desde edades muy tempranas, con los productos que utilizan. En cuanto a los aspectos vinculados al componente ecológico y la sostenibilidad, consideramos que, por el momento, todavía no son un factor decisivo dentro de esta categoría, aunque todo apunta a que su importancia irá creciendo progresivamente en el futuro”. Y Francisco Barbosa, marketing and sales manager de Kstationery, determina que “en el lineal, el diseño y la calidad continúan siendo los atributos que más marcan la diferencia a la hora de captar la atención del consumidor”.
La calidad de los materiales y la durabilidad del producto se posicionan como atributos esenciales en la decisión de compra. El consumidor busca artículos que ofrezcan un buen rendimiento a lo largo del tiempo, lo que refuerza la importancia de desarrollar productos resistentes y bien acabados. Este enfoque está estrechamente ligado a la percepción de valor, donde el equilibrio entre calidad y precio resulta determinante.
Aunque todavía no es un factor decisivo en la mayoría de las compras, la sostenibilidad comienza a ganar peso como atributo complementario. El interés por materiales más responsables y procesos de producción sostenibles se va incorporando progresivamente en la propuesta de valor de las marcas. Su relevancia crece especialmente cuando se integra sin comprometer otros factores clave como el precio o la funcionalidad.